A lo largo de nuestra vidas nos encontramos con varios dilemas diarios que nos llevan a tomar decisiones, unas veces acertadas y otras no tanto. Muchas veces el resultado elegido depende más de cuales eran los motivos por los que lo hemos elegido que la elección misma. No es lo mismo hacer una elección desde el miedo que desde la confianza. Cuando estamos motivados por el temor podemos caer fácilmente en falsos dioses del sexo, el poder, el dinero... y caemos una y otra vez en elecciones erróneas. Cuando las elecciones las hacemos desde la confianza se abre un campo de energía positiva y se incrementan las posibilidades de realizar unas elecciones más acertadas. El pensamiento positivo nos ayuda a desarrollar emociones elevadas como la valentía, el amor, la esperanza y sustituye los impulsos negativos como el miedo, la ira, los celos o la impaciencia. Una de las lecciones que debemos aprender a lo largo de la vida es a eliminar los pensamientos negativos. Aprender a purificar y ...