Equivocarse es de humanos... y si de los errores aprendemos algo, por muy pequeño que sea, al final de nuestra vida llegaremos al aprendizaje que tiene diseñado para nosotros nuestro destino.

No es malo tropezar y caerse. La verdadera sabiduría está en cómo nos levantamos... eso sí, no nos encariñemos con la misma piedra y nos convirtamos en víctimas de nuestros propios males.

Disfruta de la vida como lo que es, un camino lleno de piedras y obstáculos, pero piedras y obstáculos que somos capaces de sortear y esquivar.No olvides nunca que hay piedras muy bellas en el camino, así que disfruta de cada instante de tu vida como si fuera último. Y sobre todo sé feliz...




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