Osho
Acabo de leer esta frase de Osho. Y no he podido remediar escribir algo sobre él.
Osho fue un profesor de filosofía, que viajó por toda la India en los años 60 como orador público. Abogó por una sexualidad abierta y asumió el papel de maestro espiritual.
Esta frase tiene mucho que ver con nuestra sociedad y el mundo donde vivimos.
Con todas las probabilidades del mundo, estemos donde estemos e independientemente de donde vivamos, nos encontramos con diferentes problemas tanto espirituales como sociales.
En nuestra ciudad, en nuestro pueblo o en el barrio donde vivimos conocemos a muchas personas que temen ser ellos mismos. Adoptan un papel y unos roles sociales ahogando su propia personalidad.
Cierto es que para vivir en sociedad necesitamos de unas normas sociales. Tenemos un status determinado y las organizaciones sociales nos obliga a adoptar determinadas pautas de comportamiento.
Pero el problema es más profundo y complejo cuando para conseguir la aprobación de la mayoría nos enmascaramos con caretas sociales y empezamos a comportarnos de forma distinta a como somos, simplemente por conseguir la aprobación y el aplauso de los demás.
El miedo a ser nosotros mismos y el rechazo de los demás pueden llegar a ser un problema difícil. La falta de autoestima suficiente, la inseguridad en sí mismo y otros factores hacen que vivamos con temor a la desaprobación.
Según la evolución de nuestra sociedad se tiende a ser personales más sociales pero a la vez más impersonales gracias a los medios de comunicación y a las redes sociales. Esta evolución tiene doble lectura, por una parte conocemos a más gente y tenemos mayor conocimiento de las cosas pero por otra lado desconocemos al que tenemos al otro lado.
Gracias a este sistema de comunicación creamos perfiles de nosotros mismos, que algunas veces, difirieren demasiado de nosotros mismos. Nos refugiamos en este tipo de comunicaciones y dejamos en un segundo plano las relaciones personales, escondiendo así nuestros temores a ser rechazados.
Como bien dice Osho tenemos que dejar de ser ovejas para convertirnos en valientes leones que no tienen miedo a alcanzar la libertad a través de la propia existencia.
Osho fue un profesor de filosofía, que viajó por toda la India en los años 60 como orador público. Abogó por una sexualidad abierta y asumió el papel de maestro espiritual.
Esta frase tiene mucho que ver con nuestra sociedad y el mundo donde vivimos.
Con todas las probabilidades del mundo, estemos donde estemos e independientemente de donde vivamos, nos encontramos con diferentes problemas tanto espirituales como sociales.
En nuestra ciudad, en nuestro pueblo o en el barrio donde vivimos conocemos a muchas personas que temen ser ellos mismos. Adoptan un papel y unos roles sociales ahogando su propia personalidad.
Cierto es que para vivir en sociedad necesitamos de unas normas sociales. Tenemos un status determinado y las organizaciones sociales nos obliga a adoptar determinadas pautas de comportamiento.
Pero el problema es más profundo y complejo cuando para conseguir la aprobación de la mayoría nos enmascaramos con caretas sociales y empezamos a comportarnos de forma distinta a como somos, simplemente por conseguir la aprobación y el aplauso de los demás.
El miedo a ser nosotros mismos y el rechazo de los demás pueden llegar a ser un problema difícil. La falta de autoestima suficiente, la inseguridad en sí mismo y otros factores hacen que vivamos con temor a la desaprobación.
Según la evolución de nuestra sociedad se tiende a ser personales más sociales pero a la vez más impersonales gracias a los medios de comunicación y a las redes sociales. Esta evolución tiene doble lectura, por una parte conocemos a más gente y tenemos mayor conocimiento de las cosas pero por otra lado desconocemos al que tenemos al otro lado.
Gracias a este sistema de comunicación creamos perfiles de nosotros mismos, que algunas veces, difirieren demasiado de nosotros mismos. Nos refugiamos en este tipo de comunicaciones y dejamos en un segundo plano las relaciones personales, escondiendo así nuestros temores a ser rechazados.
Como bien dice Osho tenemos que dejar de ser ovejas para convertirnos en valientes leones que no tienen miedo a alcanzar la libertad a través de la propia existencia.

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